Centra la barra bajo la pantalla, liberando sensores del televisor o proyector. Alinea el tweeter con la altura de tus oídos cuando estés sentado, o inclínala ligeramente. Evita encastrarla en huecos cerrados que coloreen el sonido. Si hay repisa, deja margen posterior. Asegura el subwoofer lejos de esquinas duras para contener resonancias indeseadas.
Aprovecha la app del fabricante para medir tu sala con el micrófono del móvil o el incluido. Ajusta niveles de canales, compensación de diálogo y corte del subwoofer con paciencia. Repite con diferentes volúmenes y contenidos diversos. Guarda varios presets: cine, juegos y noche, así cambias rápidamente según compañía, horario y tolerancia acústica del edificio.
Fibras bajo el subwoofer, puntas desacopladas o bases de goma minimizan transmisión estructural. Configura un límite de graves por horario y usa el modo noche para comprimir picos. Cierra puertas internas, añade alfombras densas y cortinas pesadas. Comunícate cordialmente con vecinos; acordar horarios de sesiones largas reduce conflictos y mejora la convivencia notablemente.